La Complejidad del Hombre
El ser humano es un ser multidimensional, esto quiere decir, que se encuentra constantemente moviéndose de un estado a otro dentro de su
psicología, de su biología, de sus emociones y de su racionalidad, creando y
obteniendo experiencias y conocimientos para desenvolverse dentro del mundo.
El hecho de que el hombre habite en estas diferentes
dimensiones y que se encuentre diariamente viviendo en todas a la vez, nos
enseña que tratar de comprender las acciones humanas y definirlas bajo una sola
visión es algo que termina provocando un desajuste en la esencia de esa
complejidad. Luis Torres (2007), expresa lo siguiente:
“La complejidad
del ser humano está determinada no solo en la familia, en las organizaciones o en la sociedad a la cual pertenece, sino por la complejidad de su mente, de su
conciencia, de los ecosistemas cuya interacción constituye el medio social del
individuo”
Últimamente el mundo nos bombardea de información, de
alternativas, de soluciones y de definiciones de la felicidad. Lo que está
ocurriendo es que le están enseñando al ser humano que se debe elegir por un
solo estado y mantenerlo constante.
Definirse por algo específico y seguir
fielmente lo que esta tendencia representa, termina generando estados de
incomodidad que posteriormente se traducen en las distintas enfermedades que no
son más que la somatización de nuestros malestares emocionales. Esta misma saturación
de información, nos entrega constantemente orientaciones de lo que es correcto
e indicado para mantenernos bien, dándole en la actualidad un valor
cuantificable a todo lo que nos signifique un “momento de plenitud”.
El ser humano actualmente vive presionado por el mismo ritmo
evolutivo que construyó para su servicio y comodidad, quitándose aquellos momentos
necesarios dentro de todo ser humano para conectarse con su esencia y con el mundo
que lo rodea. El ritmo acelerado de la producción, nos está transformando en
seres espirituales que carecen de las instancias, del tiempo, de las ganas y de
los lazos necesarios para convivir con esta “humanidad”.
Sobre este incremento en el ritmo de vida, la Educación Física
ha tomado un gran protagonismo. Las distintas ramas en las que se desarrolla se
han tornado como una vía de escape para volver a sentirnos humanos, para sentir
que hacemos algo por aquel ser absorbido por la rutina que nos ofrece diariamente
la vida.
Es importante entender que el hombre desde sus inicios ha
sido un ser activo, que necesita del movimiento para sobrevivir y dentro de
nuestra complejidad, podemos ser capaces de crear las más variadas instancias
para que nuestro ser pueda expresarse, liberarse y conectarse con el resto. A pesar de esto no estamos cumpliendo con lo más
básico que es vivir en el ansiado estado de plenitud, aún estamos teniendo
problemas para desarrollarnos como esperamos, de sentirnos completos y eso ocurre
al esperar que una sola visión nos entregue la respuesta a nuestra constante búsqueda
de felicidad.
Bibliografía:
Bibliografía:
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