La Corporeidad
El cuerpo es
una palabra, que podemos utilizar como un medio, como un nexo entre el pasado,
el presente y el futuro, es el mundo en el que habitamos y desde donde
percibimos la realidad externa, que al ser vista como una red o un conjunto de
procesos, no es tan externa, es conexión entre lo que sentimos y lo que
pensamos, es un medio para comunicarnos con el medio externo, es nuestra forma
de expresión y por tanto es arte que transmite y genera emociones, desde otra
mirada podemos comprender el cuerpo desde la epistemología de la motricidad
humana y hablar de corporeidad que de manera simple corresponde al “somos
nosotros como seres en el mundo”
Pero ¿Cómo
entender la corporeidad de manera profunda? “En las sociedades tradicionales el ser humano está mezclado con
el cosmos, con la naturaleza, con la comunidad y la imagen del cuerpo es una
imagen de sí, alimentadas con las materias primas que componen la naturaleza y
el cosmos, es una especie de indistinción.” (Le Breton, 2002)
¿Conexiones?
¿Complejidad del ser humano? ¿Somos o poseemos un cuerpo? Para Zubiri (1986)
somos una complejidad, una serie de 7 notas que responden a la visión dualista
de dividir el cuerpo en dos. Quizás suene paradójica la visión contestataria de
decir que no estamos divididos en dos y que efectivamente somos una unidad
indivisible compuesta por 7 cuerpos, más esos elementos solo se dividen para
hacernos conscientes de nuestra multidimensionalidad interna porque se
determinan para entender que efectivamente jamás estamos divididos, y es en la
misma explicación que se ve la complejidad del ser humano, pues somos seres
físicos, mágicos, culturales, emocionales, mentales, inconscientes y
trascendentes.
¿Conciencia?
Es aquí donde nos enfrentamos a situaciones donde tomamos conciencia de nuestro
cuerpo, que somos cuerpo, cuando nos enfrentamos a diversas situaciones o
factores externos, tales como situaciones que nos causan dolor o malestar:
Lesiones, cambios físicos, discapacidad. También cuando existe una norma
estética de determinadas características corporales a nivel social, nos hacen
cuestionarnos y tomar consciencia de nuestro cuerpo. Todo esto, se ve acentuado
a través de los medios de comunicación, una vez que ya estamos conscientes de
nuestro cuerpo, nos preguntamos si realmente lo estamos respetando y
satisfaciendo las necesidades que presenta.
Cada uno
siente que respeta su cuerpo, pero desde una visión que a veces no responde a
lo que por sentido común se entiende cuidar y respetar el cuerpo. Lo respetamos
en la medida que nos sentimos felices y plenos con nuestras acciones, pero no
lo cuidamos desde la perspectiva fisiológica al consumir o dejar de consumir
ciertas sustancias, líquidos o alimentos, Intentamos satisfacer nuestras
necesidades, organizando nuestro tiempo para poder hacer todas las actividades
que involucran sentirnos bien: hacer deporte, compartir con otros,
alimentarnos, descansar, entre muchas otras. Nos movemos por la necesidad de
dar respuesta a todas nuestras necesidades y esto permite una relación de
nuestro cuerpo y mente, pues el cuerpo no termina para que comience otra
dimensión, sino que se conecta y difumina con ellas.
Aceptando la
importancia del todo, no se debe ver como parte de una dualidad, no se debe
separar lo que somos. El cuerpo nos completa, nos integra, no es
"una" parte, sino que es parte de nosotros, es un medio de expresión
y podrá cumplir esta misión en la medida que dejemos de restringirlo y lo
aceptemos, integrando aquellas circunstancias, situaciones y desafíos, si
cambiamos el contexto o el enfoque, seremos nosotros, quienes determinemos las
circunstancias de la vida cotidiana. No se trata de ser utópico, sino
optimista, pues no sólo la vida cotidiana nos determina, somos parte de esa
vida y sería muy triste pensar que no podemos ser determinantes en ella.
¿Somos
conscientes de las limitantes y posibilidades que nuestro propio cuerpo nos
entrega? A partir de la cultura, los invitamos a cuestionar y responder esta
pregunta, recordando la premisa de que no sólo poseemos, sino más bien, somos
cuerpo.
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