sábado, 18 de julio de 2015

La Corporeidad


El cuerpo es una palabra, que podemos utilizar como un medio, como un nexo entre el pasado, el presente y el futuro, es el mundo en el que habitamos y desde donde percibimos la realidad externa, que al ser vista como una red o un conjunto de procesos, no es tan externa, es conexión entre lo que sentimos y lo que pensamos, es un medio para comunicarnos con el medio externo, es nuestra forma de expresión y por tanto es arte que transmite y genera emociones, desde otra mirada podemos comprender el cuerpo desde la epistemología de la motricidad humana y hablar de corporeidad que de manera simple corresponde al “somos nosotros como seres en el mundo”

Pero ¿Cómo entender la corporeidad de manera profunda? “En las sociedades tradicionales el ser humano está mezclado con el cosmos, con la naturaleza, con la comunidad y la imagen del cuerpo es una imagen de sí, alimentadas con las materias primas que componen la naturaleza y el cosmos, es una especie de indistinción.” (Le Breton, 2002)

¿Conexiones? ¿Complejidad del ser humano? ¿Somos o poseemos un cuerpo? Para Zubiri (1986) somos una complejidad, una serie de 7 notas que responden a la visión dualista de dividir el cuerpo en dos. Quizás suene paradójica la visión contestataria de decir que no estamos divididos en dos y que efectivamente somos una unidad indivisible compuesta por 7 cuerpos, más esos elementos solo se dividen para hacernos conscientes de nuestra multidimensionalidad interna porque se determinan para entender que efectivamente jamás estamos divididos, y es en la misma explicación que se ve la complejidad del ser humano, pues somos seres físicos, mágicos, culturales, emocionales, mentales, inconscientes y trascendentes.

¿Conciencia? Es aquí donde nos enfrentamos a situaciones donde tomamos conciencia de nuestro cuerpo, que somos cuerpo, cuando nos enfrentamos a diversas situaciones o factores externos, tales como situaciones que nos causan dolor o malestar: Lesiones, cambios físicos, discapacidad. También cuando existe una norma estética de determinadas características corporales a nivel social, nos hacen cuestionarnos y tomar consciencia de nuestro cuerpo. Todo esto, se ve acentuado a través de los medios de comunicación, una vez que ya estamos conscientes de nuestro cuerpo, nos preguntamos si realmente lo estamos respetando y satisfaciendo las necesidades que presenta.

Cada uno siente que respeta su cuerpo, pero desde una visión que a veces no responde a lo que por sentido común se entiende cuidar y respetar el cuerpo. Lo respetamos en la medida que nos sentimos felices y plenos con nuestras acciones, pero no lo cuidamos desde la perspectiva fisiológica al consumir o dejar de consumir ciertas sustancias, líquidos o alimentos, Intentamos satisfacer nuestras necesidades, organizando nuestro tiempo para poder hacer todas las actividades que involucran sentirnos bien: hacer deporte, compartir con otros, alimentarnos, descansar, entre muchas otras. Nos movemos por la necesidad de dar respuesta a todas nuestras necesidades y esto permite una relación de nuestro cuerpo y mente, pues el cuerpo no termina para que comience otra dimensión, sino que se conecta y difumina con ellas.

Aceptando la importancia del todo, no se debe ver como parte de una dualidad, no se debe separar lo que somos. El cuerpo nos completa, nos integra, no es "una" parte, sino que es parte de nosotros, es un medio de expresión y podrá cumplir esta misión en la medida que dejemos de restringirlo y lo aceptemos, integrando aquellas circunstancias, situaciones y desafíos, si cambiamos el contexto o el enfoque, seremos nosotros, quienes determinemos las circunstancias de la vida cotidiana. No se trata de ser utópico, sino optimista, pues no sólo la vida cotidiana nos determina, somos parte de esa vida y sería muy triste pensar que no podemos ser determinantes en ella.

¿Somos conscientes de las limitantes y posibilidades que nuestro propio cuerpo nos entrega? A partir de la cultura, los invitamos a cuestionar y responder esta pregunta, recordando la premisa de que no sólo poseemos, sino más bien, somos cuerpo.

Bibliografía
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